Error
  • Unable to load Cache Storage: database
  • Unable to load Cache Storage: database
  • Unable to load Cache Storage: database
  • Unable to load Cache Storage: database

CARTOGRAFÍA DE LOS SIGLOS XVI AL XIX
MAPAS, CARTAS NÁUTICAS, PLANOS Y DERROTEROS

L. J. WAGHENAER - I. A. DOETECUM (LEIDEN, 1584)

La colección muestra la obra de distintas escuelas cartográficas y reúne un equilibrado conjunto de documentos de los siglos XVI al XIX referidos tanto a la cartografía corográfica como a la náutica.

A partir del mapa publicado por Benedetto Bordone en Isolario (Venecia, 1528), los fondos de la colección de mapas recogen la obra de grandes editores y cartógrafos como Metellus, Ortelius, Mercator-Hondius, Merula-Bertius, Tassin, Blaeu, Janssonius, Briet, Montecalerio, Sanson, De Wit, Mortier, Iaillot, Cantelli-De Rossi, Danckerts, Valk-Schenk, Visscher, Müller, De Fer, Robyn, Browne, Coronelli, Van der Aa, Allard, Bodenehr, Reinier-Ottens, Vaugondy, Tomás López, Nolin, Sutil, Cornide, López, Amoedo –estos cuatro últimos en la España Sagrada de Henrique Flórez–, Philippe, Zatta, Bonne, Tardieu, Von Reilly, Carli, Cassini, Zappino o Gussefeld, entre otros.

Del siglo XIX destaca la obra de Domingo Fontán que, con su “Carta Geométrica…” impresa en los talleres de Lemercier (París, 1845), es la referencia cartográfica de Galicia de ese siglo, sin olvidar a Borghi, Lapie, Vandermaelen, Dauty y Malo, Coello o Boronat.

Esta colección de mapas está conformada por ciento noventa documentos aproximadamente y también reúne un importante número de planos de ciudades y monumentos.

La cartografía náutica de la colección se inicia con la pionera obra de Waghenaer, un atlas que ve la luz en Leiden y Amberes en 1583, en cinco ediciones sucesivas hasta 1590. La primera de ellas en holandés, Sphiegel der Zeevaert, contiene veintitrés cartas desde Cádiz a Escandinavia. La colección cuenta con los once ejemplares relativos a la Península Ibérica, tres de los cuales conforman el litoral gallego. Tal fue la repercusión de la obra de Waghenaer que, a partir de ese momento, se suceden las publicaciones de atlas de cartografía náutica en los distintos focos europeos. Reputados editores como Blaeu, Colom, Merian, Dudley-Lucini, Goos, Ianssonium, Doncker, Theunisz, Seller, Van Keulen, Mortier, De Fer, De Wit-Renard, Bellin, Mount and Page, Kitchin o Dezauche-Magin realizan sus propios “zeespiegel”.

En España destaca la figura de Vicente Tofiño de San Miguel, nacido en Cádiz en 1732, director de la Academia de Guardiamarinas y reputado astrónomo, que gozó de la admiración de los científicos europeos. Su Atlas Marítimo de España puede considerarse el trabajo cartográfico de mayor envergadura desarrollado en España y punto de partida de la cartografía moderna. Muchas de las cartas publicadas por Le Service des Vaisseaux de la République Française y por Faden en Londres están basadas en los levantamientos realizados por Tofiño.

En el siglo XIX, junto a la labor de destacados editores privados como Whittle, Gustav Klint, Luffman, Norie, Gold, Fernández Flórez, Doral, Lowry, Robiquet o Losada, se crean organismos oficiales en todos los países, que dan lugar a un protagonismo estatal en la producción cartográfica, tal y como sucede con el Depósito Hidrográfico de la Marina.

La obra de todos estos cartógrafos aquí mencionados

contribuye a que la colección reúna un número aproximado de doscientos diez ejemplares, en los que se representa una parte del Atlántico Norte desde Ouessant a Cádiz. Por lo tanto, además de Galicia, aparecen de forma notoria la costa portuguesa y la del cantábrico.

Este conjunto de cartas se complementa con una serie de derroteros desde finales del siglo XVII hasta 1900. La guía escrita para uso de los navegantes –el derrotero, en español; routier, en francés; roteiro, en portugués, y sailing-direction o rutters en inglés– fue durante siglos la guía fundamental de los pilotos para dirigir a los barcos en sus singladuras y hasta el XV, el medio del que dependían los marinos del noroeste de Europa. Desde el XVI amplían su información gráficamente y de forma sistemática, con vistas y perfiles de la costa, tal y como eran vistos desde el mar, y, en algunos casos, con pequeños mapas de la zona contenida en ellos para facilitar la navegación.

Le petit flambeau de la mer, de René Bougard (Le Havre, 1694) es un manual de náutica, que contiene sesenta y siete cartas y fue muy utilizado en las escuelas de navegación desde 1684 hasta 1817. Esta obra toma prestado su título de los atlas náuticos de Blaeu y Ianssonius. Más tardío es el derrotero de Manoel Pimentel Arte de navegar… e Roteiro (Lisboa, 1712), dividido en dos partes. La primera de ellas es teórica, mientras que la segunda, más extensa, se corresponde con una serie de derrotas de diversas partes del mundo. En la colección también se encuentra Derrotero de las costas de España en el Océano Atlántico y de las islas Azores o Terceras, para inteligencia y uso de las cartas esféricas (Madrid, 1789), del ya citado Vicente Tofiño.

En el siglo XIX la publicación de este tipo de obras se multiplica: Sailing directions for the coasts of Spain and Portugal from Cape Ortegal to Gibraltar (Londres, 1838) y Sailing directions for the bay of Biscay including the coasts of France & Spain from Ushant to Cape Finisterre (Londres, 1847), ambos del conocido hidrógrafo británico J. W. Norie; Derrotero de las costas de España y de Portugal desde el cabo Trafalgar hasta el puerto de la Coruña (Madrid, 1867), redactado por el capitán de fragata honorario Pedro Riudavets y Tudury; o Sailing Directions for the coasts of Spain & Portugal from Cape Ortegal to the Strait of Gibraltar (Londres, 1868), publicado por James Imray, son algunos ejemplos contenidos en la colección.

Del 3 al 30 de abril del año 2000 en el Colexio de Fonseca de Santiago de Compostela, se expuso una parte de la colección de cartografía y en julio de ese año se llevó a cabo una nueva muestra en Vigo. Con tal motivo se publicó un catálogo con trescientas veintiuna imágenes al que le fue concedido por el Ministerio de Educación y Cultura el primer premio del año 2001 al libro mejor editado en la modalidad de Libros de Bibliofilia. En el año 2001 se realiza una nueva exposición en Ourense y al año siguiente se expone en A Coruña, en el Palacio Municipal de Exposiciones Kiosco Alfonso.